domingo, 24 de enero de 2010

¡CUIDADO, PELIGRO! ¿ESPIRITUALIDAD, MENTE O INTELECTO?


Es posible desarrollar un sistema, una técnica, una táctica, un modo, pero no es posible improvisar una condición espiritual. El conocimiento no es lo mismo que la sabiduría. El conocimiento tiene que ver con un cúmulo de información atesorada, mientras que la sabiduría es, la forma en la que aplicamos esos conocimientos en nuestro estilo de vida. Sería fantástico si ambas caminaran juntas por la vida. Pero suele no ser así. Para quienes no han alcanzado aún una amplificación de sus conciencias, para quienes no han llegado a un auténtico desarrollo de su espiritualidad, puede ser confuso y difícil, distinguir entre una respuesta intelectual, mental o espiritual, (para lo que no hace falta el conocimiento). Es relativamente sencillo repetir frases aprendidas, oraciones, mantras, entrenarse y entrenar en la práctica de la respiración, Pranayana, y otras cientos de técnicas milenarias, apelando a la buena memoria, la inteligencia y hasta la astucia. Pero la sabiduría, definitivamente, es otra cosa. Y es otra cosa, porque entre otros motivos, está relacionada con la humildad, con la gratitud, la sinceridad, con el corazón y no con la cabeza. Y su relación con el conocimiento y la inteligencia consiste en la destreza para aplicarlas a las experiencias cotidianas, a la vida del día a día, minuto a minuto, segundo a segundo. ¿Cómo puede ser espiritual quien miente, golpea, especula, genera daño a otro pudiendo haberlo evitado? ¿Cómo puede ser espiritual quien por tomar algo que desea con su mano, mete el codo en el ojo de otro? ¿Cómo puede ser espiritual quien planea una venganza, un destierro, un dolor o una muerte o la peor de las muertes, lo siniestro, la muerte de lo que sigue vivo? ¿Cómo puede ser espiritual quien vende su alma al mejor postor por sostener una imagen? Cualquiera puede vender espiritualidad a quien se acerca buscando ayuda en tiempos de enfermedad, de agonía, de sufrimiento. Cualquiera puede memorizar palabras efectistas, lugares comunes para calmar la “necesidad” de quien sufre y busca “aferrarse” como náufrago a una balsa de madera. Pero hay que sostenerlo y fundamentarlo. Cualquiera puede sentirse un Mesías, o el Salvador de la humanidad, pero de ahí a serlo… ¿Cómo reconocer a un ser que vibra en la sintonía del AMOR, de la expresión máxima de ese AMOR, que es el SERVICIO, de un espejismo? “Un espejismo no tiene capacidad para saciar la sed”. Sólo hace falta observar, CONTEMPLAR. “POR SUS OBRAS LO RECONOCEREIS”. Nadie que haya golpeado a su mujer por la noche puede dar una clase sobre el AMOR por la mañana, aunque los alumnos salgan de la clase emocionados diciendo: “¡AY…qué hermoso…me hizo llorar!” Porque esa esquizofrenia afectiva está hablando a gritos, está diciendo: “¡CUIDADO!” “¡PELIGRO!”. Un ser verdaderamente espiritual es como mínimo…COHERENTE. Y en caso de recurrir a la incoherencia, guarda una estricta coherencia dentro de su incoherencia. No es perfecto, no. Es COHERENTE. Es ECUÁNIME, es SONRIENTE, DISPUESTO, PRESTO. TODO SU SER ES UNA OFRENDA. NO MIENTE, NI ROBA. RESPETA LA VIDA. SI SU HACER GENERA DAÑO, REPARA, REDIME, RESUCITA, ALIVIA EL DOLOR DE QUIEN HA DAÑADO, SE DISCULPA, RESARCE. NUNCA DEJA DAÑO ALGUNO SIN REMEDIAR, PORQUE NUNCA SE PONE DELANTE DE LAS SITUACIONES, DELANTE DE OTRO SER. PORQUE CONOCE DE LOS DECRETOS DEL CIELO. PORQUE SE SABE UN PEREGRINO ESTELAR.
Pero por sobre todas las cosas, un SER ESPIRITUAL, no mental y mucho menos intelectual, es principalmente: UN ARTISTA EN EL ARTE DE AMAR Y EN EL ARTE DE SANAR. Pueden dar por sentado, que quien no reúna estas mínimas cualidades, podrá ser un erudito, un científico, un “vivo”, un “farsante”, un “especulador”, pero estará muy lejos, lejísimos, de ser un SER ESPIRITUAL EN SERVICIO, POR EL BIEN DE LA HUMANIDAD Probablemente sea un manipulador en busca de reconocimiento y prestigio, enfocados en el poder de su imagen pública.

"El conocimiento artístico se eleva hacia el conocimiento divino,
y este conocimiento conduce a la liberación espiritual.
Dicha liberación es, en realidad, la esencia del conocimiento artístico.
Aquel que lo realiza, alcanza lo sublime."

Desde el alma y con el corazón.
Liliana Marcela Pérez Villar.

4 comentarios:

A las martes, enero 26, 2010 , Anonymous Anónimo ha dicho...

es tan burdo, tan grande y grotesco. y es increible que nos pase delante de los ojos sin darnos cuenta.
a trabajar en estar alerta! ya lo estubimos hablando.

gracias lila.
te quiero mucho.

Gii

 
A las martes, enero 26, 2010 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Totalmente de acuerdo. Es una gran pecera con peces de colores. Un abrazo. Enzo. y gracias.

 
A las miércoles, enero 27, 2010 , Anonymous Anónimo ha dicho...

Puedo dar fe que es así. He sido testigo y parte. Lo he vivido en carne propia. ¡Uffffffffffff! Gracias Liliana por ponerle palabras a lo que muchos de nosotros nos tragamos por bol...y así nos termina yendo. Mabel

 
A las miércoles, enero 27, 2010 , Blogger Liliana Marcela Pérez Villar ha dicho...

También he puesto la carne al asador en su momento y más de una vez Mabel. No te sientas sola en eso, jajaja. Es fundamental aprender de los momentos tan dolorosos que nos son dado en vivir, para no repetir, al menos no demasiado. Gracias a todos los que pasan y dejan su huella por el blog. Son el espíritu de la página. Un abrazo grande.
Liliana

 

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