domingo, 15 de julio de 2018

"DAR POR SENTADO"






Hace muchos años, una escena de la película “La Familia”, con Vittorio Gassman, me resultó tan impactante, que consiguió hacerme olvidar hasta del argumento. El nieto daba vueltas y vueltas, alrededor de la silla donde el abuelo estaba sentado, intentando llamar su atención. Le decía algo así como “aquí estoy abuelo”. “mirame”, “abueeelo”. Pero el abuelo (V. Gasman) ni siquiera notaba su presencia. Era interminable y muy densa, y el público se angustiaba.
En ET, El extraterrestre, la madre del niño amigo de ET, estaba tan enfrascada en sus pensamientos, que ni siquiera podía darse cuenta que estaba viendo a un verdadero extraterrestre y pasaba de confundirlo con un juguete a directamente mirarlo y no verlo.
En cierta obra de teatro, bastante tiempo atrás, la mujer decía al marido: “Yo sé que tenés una relación con otra mujer, no me lo niegues más” “¿Vos te creés que soy tonta?” El marido, reivindicando el respeto que aún sentía por ella, intentaba una sincera confesión. “Está bien.” “Estoy teniendo una relación con mi secretaria desde hace mucho tiempo”. “Pero como tiene 20 años, no quería decírtelo porque sabía que te ibas a sentir mal”. “Quiero el divorcio, ya que pensamos casarnos e irnos a vivir a Bélgica, donde vive su familia.” La esposa enojadísima le respondía: “¿Ves como sos?”, “Con vos no se puede hablar.” “Te estoy hablando en serio.”
Entrando a la casa de un paciente días atrás, un bellísimo cuadro en la recepción cautivó mi atención. Al comentárselo respondió-"¿Qué cuadro?".
El Rock Nacional, en boca de Divididos, canta “¿Qué ves cuando me ves?”
Cabría agregar, “En caso de que me vieras”.
¿A qué viene ésto? Es menos colgado de lo que parece.
Durante este último tiempo, ante situaciones que ya no deberían sorprenderme, pero aún lo hacen, en el reparto de roles de la vida, asumidos y adjudicados, parece que una mitad ocupa todo el lugar y la otra se distribuye como puede en lo que le queda.
Algunos de un hacer invisible y otros de un hacer visible, ( a veces demasiado visible). unos de no hacer visible y otros de un no hacer invisible
Son esas conversaciones que comienzan con un intento de contar algo que nos sucede o que sentimos y somos ignorados alevosamente. Qué se yo… un…”La semana que viene tengo que operarme”. (silencio) o "Estoy triste".
Silencio eterno. Nunca más se habló del tema. Un mes desaparecido sin acción y ni siquiera un “¿cómo estás?”, “¿Necesitás algo?”. Silencio…Cara de Pocker.
Y uno se pregunta: “¿Será que me equivoqué y no le dije nada?”, “¿Estaré confundido con otra persona?”
Pero no. Es esa persona que amamos, para quien siempre estamos, en toda circunstancia, para su familia, para sus necesidades, sus enfermedades, sus alegrías y tristezas…sus…
Y un día, como dice Serrat, un dulce día, con manso sufrimiento, decimos: “Hoy no puedo…porque una hija, un hijo está internado, o tuvo tal o cual problema…” Silencio…Silencio Eterno…Tampoco se habló más del tema.
Pasamos de la negación, a la interpretación posterior. El no hacer visible se pierde en el hacer invisible.
Por supuesto que ésto no se refiere a una situación de consulta, donde hay roles prescriptos y justamente es el lugar para trabajarlo. Se refiere a esas relaciones, esos vínculos mas cercanos, de la esfera personal, de nuestra cotidianeidad. La familia, los amigos, aquellos con quienes nos sentimos mas cerca en el dí a día. Se refiere a esa actitud de DAR POR SENTADO A ALGUIEN O ALGO. Ese alguien o algo está en el mundo para satisfacerme. Mientras lo hace, todo bien porque es lo que corresponde. Si deja de hacerlo…todo lo anterior no vale. Es cuando el objeto bueno se transforma en malo. La gran “TETA MADRE”. Y aparece la necesidad de destrucción.
SE DA POR SENTADO.¡ ACÁ NO HAY LUGAR PARA QUE LE PASA NADA A NADIE MAS QUE A MI! CUANDO NECESITO ALGO…TODOS A CORRER…AHORA…SI LE PASA ALGO A OTRO…ESTEEEEEEE…Como dicen los mexicanos: “Me hago el occiso”. Son esos casos en los que, como también dicen los mexicanos, “Entre la cabeza de mi compadre y mi cabeza…” y cuando creemos que la respuesta es “Mi cabeza”, ellos se descuelgan con “La cabeza de mi compadre” para nuestra sorpresa.
¿Retorcido? ¿Penoso? ¿Cruel? ¿Injusto? ¿Miserable?
Debemos tomarlo como producto de un deterioro de ese Shen. Del estado de ese psiquismo afectado por un Maestro de Corazón que no está trabajando pulcramente. Que está tergiversando esa información al Fuego Imperial, al Emperador. Así, el Corazón comienza a actuar, basado en una información mentirosa o falseada, o está “omitiendo” información. Para terminar creyéndose su propia omisión, su propia mentira. El pobre Corazón no tiene más remedio que hacer de acuerdo con la información recibida. Seguramente contaminada por la mente.
Cometeríamos un grave error si nos dejáramos llevar por la decepción. ¿Cómo es posible que esta persona a quien amo tanto, a quien tanto apoyé, para quien siempre estuve incondicionalmente, mas allá de lo imposible, esté actuando tan cruelmente?
¡NO!
Primero, debemos de tener en cuenta no buscar ningún tipo de retribución en los amores. Colocarnos en una actitud solidaria SIN ESPERAR NADA A CAMBIO. El premio por amar, es amar. Sin recompensa, sin beneficio, sin conveniencia. Si espero una retribución a cambio de “supuestos favores”, en realidad más que amar, he invertido afecto en un plazo fijo amoroso esperando un interés rentado.
Segundo, quien no tiene conciencia de otredad, no ve, no escucha, no considera, no es solidario, sólo es receptor. En realidad, demandante. Demandante con palabras o silencios, con actitudes o sin actitudes, con caras o sin ellas. Con venganzas y desprecios. Con mentiras y omisiones. Desde un ser con necesidades, hasta un vampiro insaciable que sólo se acerca cuando necesita su ración de sangre.
Es muy común verlos atravesar por situaciones de mucha voracidad, tiempos de enfermedad, ambición desmedida. Despliegan sus alas para abarcar mas, tener mas, poseer mas, ganar mas, obtener mas, ser mejor, el primero, lo mas, “the one and only”. Siempre encontrando alguna excusa que justifique el daño.
Cuando llegan a la consulta se quejan de dolores corporales, musculares, sus sentidos suelen estar afectados, porque sus sentires también lo están. El sentido de sus vidas está tergiversado. Es un sentido especulativo. Mentiroso. Oculto.
Miente y “se miente” todo el tiempo.
¿Cómo sanar un cuerpo afectado por todo esto? ¿Por dónde se empieza?
Como siempre, la respuesta es muy simple.
¿Quieren sanar su cuerpo realmente? ¿De verdad, de verdad, de verdad?
¿Quieren despertar, tomar conciencia, rescatar un sentir auténtico?
¿Dejar de ser consumidores y convertirse en generadores solidarios, proveedores?
¿Quieren ser confiables, transparentes en su hacer, sinceros?
¿Quieren de verdad sanar sus almas, sus más profundos dolores?
¿Dejar de posicionarse en el Centro del Universo y darse cuenta que, salvo honrosas excepciones, en el fondo, todos padecemos de los mismos dolores?
¿Dejar de preguntarse:”POR QUÉ ME PASA TODO A MI”? y darse cuenta que lo que le pase, nos pasa a todos. ( a no ser que sea Highlander)
¿Si?
Entonces…

¡¡¡¡ AMEN!!!!

¿Qué tal comenzar ahora? Un cariño enorme a todos de corazón.
Liliana M. Pérez Villar.

domingo, 24 de junio de 2018

Festejo, comida, comunicaciòn y AMOR.

Ayer sábado, luego de la clase de M.O.V.E.R.S.E., celebramos el cumpleaños de una integrante del grupo. En realidad, todo un acontecimiento. Hay momentos en la vida en que se hace muy difícil una celebración, porque los tiempos y circunstancias no acompañan. Es cuando debemos rescatar el pequeño Yang dentro del Yin o el pequeño Yin dentro del Yang. Se puede celebrar la vida dentro de momentos de profunda tristeza, aunque seguramente, será de manera distinta. Pero es posible. También se puede transitar por situaciones de mucha angustia o congoja, dentro de estados de felicidad. No es necesario soplar trompetas, matracas, gritar o contar chistes y divertirse a la fuerza. Tampoco es obligación emborracharse, fumarse un faso o estimularse con sexo, droga y rock and roll. Es posible compartir lo que hay, con afecto, sencillez y respeto por la vida. Y así, pasar un hermoso instante, amoroso, entrañable, aún incluso hablando de temas dolorosos. Por qué ignorar las cosas que entristecen? Por qué no “hay que hablar” de lo que apena? Si “no se debe hablar” entre los que compartimos nuestra cotidianeidad, nuestros afectos y cuidados, de aquello que nos mortifica, no es una forma de engaño? Omitir es una manera de mentir. Y es muy mortificante para quien espera comunicación, diálogo e inclusión en la vida de alguien. Negarle la palabra a cualquiera que nos ame, es un modo muy tortuoso. Claro está que, aunque no se dé cuenta, quien calla y excluye, quien se traga lo que le pasa y no le da chance a otro de saber lo qué le sucede, compartir, reparar, apoyar o lo que sea, al primero que daña es a sí mismo. La confianza, el cariño y las ganas de estar con, son el mejor estímulo para hacer de la adversidad algo maravilloso. A no engañarse. Cuando se quiere estar, se está. Cuando se quiere compartir, se comparte. Y cuando se quiere rechazar…se rechaza, aunque la queja sea sentirse rechazado. Hemos pasado una tarde hermosa. Las trompetas no sonaron, pero sonaron las vivencias compartidas, las sonrisas con ojos humedecidos por los recuerdos, las anécdotas, el paso del tiempo y la conexión entre seres heterogéneos, que hallaron un hilo de contacto entre historias, hechos, relaciones y cuentos. Para tener presente en esos momentos en que sentimos que “cómo vamos a estar bien si…”. Si no nos tomamos ciertas licencias frente a la adversidad, se hace muy duro seguir remándola. Digamos que ya que toca atravesar por determinadas circunstancias inevitablemente, al menos podemos elegir la forma. Para eso, necesitamos tener un gran trabajo interno en relación a los miedos fundamentalmente. Quien le teme a la muerte, evita hablar del tema. Quien le teme a las enfermedades, evita hablar de ellas. Es como mágico: si no hablamos de esto…no existe y no me angustio. Pero es solamente prolongar la angustia y no atravesarla nunca. Cuanto mas neguemos lo que nos pasa, cuantas mas sustancias utilicemos para adormecer lo que sentimos, cuanto mas evitemos confrontar las cosas, mayor será la agonía y mas eterno el sufrimiento. Así, entre Chicha morada, sandwichitos y torta, nos encontramos desde lo mejor de nuestros corazones. Dicho esto y cambiando rotundamente el ángulo de la información, a la hora de ordenar la cocina, me encontré con un plato repleto de la colada de la Chicha morada. Me resultaba inmoral casi tirar todo eso. Llevo un largo camino recorrido en relación al cuidado de los recursos del planeta. Y si bien no soy Mcdonald's ni el Mercado Central acostumbrados a TIRAR toneladas de comida intacta con la que se acabaría el hambre de muchos seres, hago mi parte por mínima que sea. No soporto creer que no se pueda hacer nada contra todos estos monstruos que por dinero, privan de alimento a miles, sin pena y con complicidad de todos. Bien, retomo. Miré el plato y puse manos a la obra. Es imprescindible entrar a la cocina siempre con total pulcritud. En cuanto a la manipulación de los alimentos y la limpieza en general, No es lo mismo un par de platos acumulados del día que no se alcanzaron a lavar por cuestiones de tiempo, que entrar a caballo por encima de ollas y vajilla sucia de varias comidas. Tampoco andar cuchareando, probando y revolviendo con los mismos utensilios y lengüetear lo que luego comerán otros. Hay que abordar la alimentación con conciencia y absoluto respeto. En ANAMCARA, desde sus comienzos, llamamos a los seminarios sobre alimentación: COCINA CON AMOR. Y ese es el ESTAR en la cocina. Bueno, sigo. La colada estaba impecablemente conservada de unas horas antes. Vertí por partes en la licuadora: la pulpa del maíz morado, el membrillo, la manzana rescatada del colador, medio limón de esos que siempre quedan impares en la heladera con cáscara y semillas y agregué agua caliente hervida o de filtro para facilitar el licuado. El limón le agrega pectina que es una fibra natural muy soluble en agua, que se une con el azúcar y los ácidos para formar un gel. Esto además, le da consistencia a la mermelada. Condimenté con canela, clavos de olor y jengibre. Endulcé con stevia en hojas y un poco de azúcar mascabo y todo a la olla. Cuchara de madera y el resto… ya lo saben. Frasco de vidrio y a la heladera. Bocatto di cardinale!!!
Luego vi la bolsita llena donde había guardado las cáscaras del pan integral de los sándwiches y fueron derechito a la procesadora. Si nos vamos a poner creativas…que no haya límites!!! Decidí hacer milanesas (podés hacer budín si querés también). Cada uno a su gusto. Las milanesas pueden ser de carnes para quienes consumen o de verduras: berenjenas, calabaza, zucchini, soja o lo que se te ocurra. Incluso cualquier verdura que no sea compacta y que vos compactes procesando y agregando desde harina a legumbres molidas, arroz o … Vamos por el empanado. A partir de hoy, este va a ser nuestro empanado supremo, jajaja. Procesé las cortezas del pan. Fui a la alacena y entré a sacar de esas cosas que siempre tengo y uso habitualmente: Semillas de lino, chía y sésamo integral (una cucharada de c/u por vaso de licuadora aprox). Provenzal y juliana disecada. Ají molido. Condimenté con la sal ahí mismo. Es una manera de usar menos sal y distribuirla bien al licuar. Comino. Vos podés adecuarlo a tu gusto. Pasé por huevo y luego por la mezcla. Al horno. Trato de evitar los fritos. El sabor que le dió al entrar en contacto con el calor del horno es inigualable. Delicioso. Ahora estoy mirando el marlo del choclo para ver qué se me ocurre! Jajaja. Lavé y sequé las láminas de plástico que venían con el fiambre y las utilicé para separar las milanesas entre sí y guardarlas en el freezer. El papel blanco doblado al cajón para secar aceites y limpiar restos de ollas y sartenes para que NO vayan a parar al desagüe de la pileta. ¡¡¡¡JAMÀS TIRAR ACEITE EN LA PILETA!!!! Una gota de aceite contamina mil litros de agua. Colocá el aceite descartable cuando se enfríe en una botella de plástico y llevalo a cualquier org. de reciclado. Podés juntar el de varios días. Como verán, en la cocina nada se pierde…todo se transforma. El recordar que hay quienes no tienen un bocado para llevarse a la boca agudiza la mente a niveles insospechados. No tirar nada. Obviamente que para hacer esta comida hay que tener cosas en casa. Pero así como en mi alacena había semillas y condimentos, en las suyas habrá aquellas cosas que usen a diario. Pónganse a crear. La alquimia de los alimentos es infinita. Disfruten de su estancia en la cocina, para ustedes y sus seres queridos y agradezcan cada trozo que la Providencia ponga en sus platos y MAS DE UNA VEZ POR DÌA EH!!! Aunque la queja sea eterna, quienes comemos todos los días y mas de una vez, somos seres privilegiados. Celebren la vida y compartan. HABLEN. COMUNÌQUENSE. NO LE NIEGUEN CONTACTO O PALABRA A NADIE. AGASAJEN. AGRADEZCAN. COCINEN CON AMOR. ¡¡¡AMEN!!!! Desde el alma y con todo el corazón Liliana Marcela Pérez Villar lilianamperezv@gmail.com

domingo, 3 de junio de 2018

DIME CÓMO CAMINAS… Y TE DIRÉ QUIÉN ERES


Dime cómo te mueves y te diré quién eres. En cada gesto, cada expresión, en la mirada, en el tono muscular, en la manera en que se apoyan los pies, las rodillas, las caderas, LA COLUMNA VERTEBRAL, las luces y sombras del cuerpo, están atesoradas todas nuestras experiencias de vida. Caminamos, danzamos, nos movemos, como somos, como nuestras tensiones, libertades y esclavitudes nos lo permiten. Y así como decidimos callar muchas veces, “De esto no se habla”, también hay una decisión interna, con o sin conciencia, de no mover, es más, ir enyesando día a día partes del cuerpo bajo el mantra: “Esto no se mueve” y sus variables: “Esto no se mueve más de esta forma”; “Esto no se mueve nunca más”; “Esto no se mueve más, por un tiempo”; “Esto no se mueve más hasta que…”. Son decisiones internas que se toman, engañosamente, para “protegerse del dolor”, “para no sufrir más”. Las repetidas desilusiones, frustraciones, las resignaciones, los delirios de grandeza perseguidos o abandonados, la búsqueda de reconocimiento, de prestigio, la dificultad de adaptación a los cambios, los deseos de imponer lo propio, el hábito de mandar, de colocarse en el lugar de “esto es así porque lo digo, lo siento, lo pienso o lo hago SHO”, la queja, el reproche, los celos, la vanidad, ser complaciente sin que eso provoque felicidad sino esfuerzo y sobrepeso, el deseo de poseer, el orgullo, el destacarse, descollar, poseer, la exigencia de ser “The one and only” , el mejor, muy bien 10 felicitado, la falta de flexibilidad…podríamos seguir infinitamente. TODO ESTÁ IN-CORPORADO. ( metido en el cuerpo). Ni què hablar de las broncas ancestrales sin resolver que se van convirtiendo en rencor, en resentimiento. Mejor correrse cuando alguno enciende el ventilador y empieza a repartir indiscriminadamente salpicando para todos lados! Y cuando hay trabajo interno, cuando estamos en condiciones de hacer una LECTURA CORPORAL SIN PROYECTAR NUESTRO MUNDO INTERNO SOBRE LOS OTROS, es tan, pero tan, pero tan maravilloso, tan conmovedor, que puede llevar hasta las lágrimas, no por tristeza, sino por emoción. Cuando en las clases de M.O.V.E.R.S.E, o en un masaje, un trabajo corporal al que llegamos de varias maneras, una puntura, una moxa, un “chikung de la palabra”, logramos la conexión con lo esencial, se empieza a responder a esa invitación a SANAR. El desafío es NO DEFENDERSE, NO ENOJARSE, NO OFENDERSE O DESCALIFICAR, cuando descubrimos o nos marcan, siempre y cuando sea con AMOR Y RESPETO, esas partes oscuras, enyesadas, ocultas de nuestra PERSONALIDAD, que se fueron instalando en el cuerpo y van ganando terreno progresivamente. Porque el dolor, la rigidez, la falta de movimiento, los problemas articulares…llegan para darnos la oportunidad de ajustarnos y centrarnos. “ALGO ESTÁ FUNCIONANDO MAL”. Bueno…veamos qué es…si logramos conectar con ese SECRETO, tan cuidadosamente custodiado a veces, lograremos ir des-andando el camino de regreso a su origen, para poder corregir, rectificar o ratificar. Creo que la síntesis mas escueta relacionada con nuestro trabajo es LA PREVIA CONEXIÓN que debe existir antes de… antes de todo. Para poder AMAR, SANAR, HACER, antes debemos unir los flecos de la cola con lo esencial. Conectar ALMA CON ALMA. Desde ahí…todo es posible. Sin esa conexión, es navegar un barco a ciegas. Sucede que se toman decisiones en algún momento de la vida, como mecanismos de defensa, o para que no nos vuelva a pasar esto o aquello, POR MIEDO o por venganza o por lo que sea y se sostienen sin volver a paritarias. Y un día aparece el dolor en la espalda, la rigidez en el cuello o en la cadera, las complicaciones con las famosas rodillas, los hombros congelados, las tendinitis, la falta de aire …como si fuera algo que NADA TIENE QUE VER CON NOSOTROS. ¡Vaya a saber quién me puso este dolor en mi rodilla! No somos Highlander, hemos perdido la cabeza varias veces. Ninguno de nosotros está exento de atravesar por un tiempo de enfermedad. Actùa como un buen tirón de orejas, un “correctivo” y en algún momento, aunque vivamos en el sentido de la trascendencia, lo que nos convierte en inmortales en cierta forma, vamos a transmutar, marcharemos para otros domicilios. Porque no está en nuestras manos. ¡No importa cuánto meditemos, oremos, chikuneemos o cuánto nos M.O.V.A.M.O.S! Pero eso sí, les aseguro que animarse y sumergirse en el misterio del movimiento conduce a vivir CON SENTIDO, CONCIENCIA, SOLIDARIDAD, HUMILDAD Y RESPETO.


Y, aunque Usted no lo crea, esto se ve cuando bailamos, al subir la escalera, cuando dormimos, cuando hablamos…el MIEDO, la BRONCA, la PENA, las OBSESIONES, PREOCUPACIONES, la NOSTALGIA… está todo grabadito e instalado en el cuerpo. Por eso, HAY QUE M.O.V.E.R.S.E., para que entre un golpe de aire fresco en esas articulaciones ardientes, para suavizar la mente y ser menos rígidos. Y todo esto, no es una sentencia irreversible, algo que llegó para quedarse. Si nos atrevemos a meternos con lo que nos pasa, si no lo disfrazamos de otra cosa, si lo trabajamos, si somos capaces de pedir ayuda y SABER ELEGIR A QUIÉN PEDÍRSELA, todo va a ir volviendo a su centro. Te sorprenderías de los cambios profundos que se llegan a lograr cuando trabajamos en serio.

¡Mejor animarse y meterse, que defenderse o burlarse!. La soberbia no es buena consejera. Y todo…es posible. Abrir el corazón, como siempre decimos, bajar de la cabeza al corazón y tener presente que sin Compasión, es muy difícil AMAR. CON-MOVERSE. Es como aprender a caminar de nuevo, pero bien vale la pena.
Los espero para MO.V.E.R.N.O.S juntos.
Desde el alma y con el corazón.
Liliana Marcela Pérz Villar.
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martes, 8 de mayo de 2018

DOLOR CON AMOR SE SANA

Decidirse a trascender un mal-estar en cualquier cuerpo y asumir que el trabajo que hacemos en las clases es altamente sanador, puede significar una experiencia muy enriquecedora, tanto en lo personal como grupalmente. Cuando el enfoque es de tipo energético, tanto en la camilla, a través de acupuntura, masaje, moxibustiòn, quiropraxia, digitopuntura o imposición de manos a partir de los resonadores de la Medicina Tradicional China, así como desde la palabra terapéutica con una visión diferente o el Movimiento Energético Expresivo Rítmico Sensible ( M.O.V.E.R.S.E.), Qi Gong (chikung), Meditación, Oración, Respiración, Relajación , Alimentación, Seminarios…en fin, todas las actividades que bajo un mismo referente se practican, transmiten e investigan en nuestra escuela ANAMCARA, SIEMPRE TE VAS A IR MEJOR QUE CUANDO LLEGASTE. Es increíble presenciar la transformación del dolor al alivio. A veces, se limita principalmente al plano de lo físico. Pacientes o alumnos que son “traídos” por amigos, familiares, porque están atravesados por dolores que no les permiten trasladarse por su cuenta. Y otras veces, los padecimientos son mas invisibles para los ojos que no saben ver mas allá de lo obvio, pero muy evidentes para los seres sensibles que suman a sus conocimientos intelectuales, sensibilidad y pasión por su HACER. Son sufrimientos de planos más sutiles, con o sin manifestación física, pero que piden a gritos atención inmediata. No importa cuántos análisis, estudios, diagnósticos donde “todo está bien” (o no) respalden esos malestares. “Todo sale bien, pero yo me siento mal”. En algunos casos hasta cuesta definir qué se siente, sólo se identifica malestar, pero en otros casos, pueden ser muy puntuales. Y las dolencias No cesan. No mejoran. No ceden. Empeoran. Permanecen. Se eternizan. Por lo tanto, como “me siento mal”, no voy a la clase, no voy a la sesión, cuando en realidad, esa es nuestra forma de mejorar, de armonizar nuestras energías. Justamente, ese es nuestro trabajo. Enfermamos por un exceso, deficiencia o estancamiento de energía y/o sangre. Tenemos que ir a sedar lo que se presenta en exceso, tonificar lo que está en deficiencia y movilizar y encausar lo estancado. Buscar una interrelación armónica entre todos los Cuerpos y Centros, así como desde los cinco reinos mutantes. Y eso no se arregla apoltronándonos, con quejas o en dos o tres sesiones, sino manteniendo el RITMO terapéutico. Quien está acostumbrado al turismo hospitalario, a resolver sus dificultades con pastillas sobre todo de tipo psiquiátrico, les cuesta comprender que hay otras formas de recuperar la salud, pero que implica un compromiso de su parte para que todo funcione. Es lógico que ante años de consumir pastillas para dormir, para levantarse, para calmarse, etc… no alcance con unas pocas sesiones y por lo tanto, es una buena excusa para sostener eternos tratamientos psiquiátricos con sus inexorables consecuencias. Así, aunque cueste creerlo, se termina concluyendo que “esto no sirve para nada”, “yo probé y no me ayudó”. Apenas se profundice un poco, se hacen evidentes las resistencias. Doy fe de gente que no recuerda literalmente o peor aún, niega haberse recuperado de tal o cual cosa a través del tratamiento, no linkean con la recuperación porque no lo entienden, porque responden a la educación que recibieron y descalifican otras formas. No recuerdan haber salvado cuadros mas graves, desde operaciones que no se realizaron hasta diagnósticos proféticos que, gracias a Dios, nunca se cumplieron. Alguna vez, escuché de una paciente que mejoró notablemente que su mejoría se debía a una cataplasma de lino que se había hecho la noche anterior. Nada en contra de las cataplasmas quiero aclarar, pero coincidentemente con la cataplasma, había recibido su tratamiento acupuntural, su sesión terapéutica y sus clases religiosamente. Ahora bien, están los cabezas duras de siempre, que comparten conmigo su cabezadurismo crónico, que sabemos cómo rescatarnos a través de curas no convencionales. Contrariamente a lo que se puede presumir, son los países con mayor educación los que valoran y respetan más estos recursos, a pesar de no ser lo imperante en cuanto a medicinas gubernamentales. El tema es animarse a elegir. Cuando nacemos, nos eligen cómo “cuidar” nuestra salud, aquellos responsables de nuestra crianza y educación, a nivel familiar y cultural. Si todos se atienden así, eso tiene que ser lo bueno. Elegir otro tipo de medicina, puede implicar ser diferente de esos grupos de pertenencia y traernos desacuerdos cercanos de todo tipo. Pero aceptar, dar por bueno, no cuestionar en manos de quién o de qué ponemos nuestra salud, también es elegir. Es elegir lo que se nos impone cultural o socialmente, sin chistar, obedientemente. Y hoy, quiero contarles cómo, atreverse a traer el dolor a una clase, por ejemplo, puede ser altamente enriquecedor para todos, en lugar de mandar un mensajito diciendo “no voy, me duele la panza o ala cabeza) en el mejor de los casos. Frente a un límite con manifestación física, vamos a tomar el caso de una lumbalgia por ejemplo, que es un dolor en la zona inferior de la columna vertebral, ocasionado por una lesión en un músculo (distensión) o en un ligamento (esguince), se puede entrar por caminos insospechados que nos conducen a lugares muy nutritivos. Todo el grupo debe encontrar conjuntamente, alternativas extraordinarias para adaptarse al obstáculo que presenta un integrante. Esa traba confronta a cada uno con sus propias limitaciones y con su capacidad creativa y adaptativa, para lograr entre todos algo nuevo, diferente e inesperado. Y ante propuestas distintas, estímulos desconocidos, se generan sensaciones inéditas con respuestas frescas, originales, que invitan a indagar, conocer/se, renovar/se y andar. Es como un viaje alternativo, otro peregrinaje, de esos que se hacen en unos pocos metros cuadrados. Los dolores no se tapan. Al contrario, se atraviesan. Y esa mano que se acerca en el momento oportuno tal vez en la zona de dolor, tal vez no, pero somos agua al fin y cualquier presión que se ejerza sobre una parte, repercutirá en el todo, puede mover un mundo interno o parte de él y producir cambios energéticos que repercutan en los demás cuerpos. Y el estado de ánimo se modifica. Y se ven las cosas desde otro ángulo. Y el afecto que surge espontánea e inexorablemente, serena, calma, sosiega, da PAZ. En el todo de nuestro ser. Todo nuestro sentir, pensar, vivir. Hasta el enojo se redime y rinde frente al cariño y la ternura. La empatìa emocional. Y así, por la maravillosa trasmutación de la materia y la no materia, esa mezcla de aguas, líquidos donde incluimos las emociones también, lo que transforma toda piedra o metal en oro, interviene la magia y el misterio que envuelven a la alquimia a través del AMOR y la CONFIANZA. Vale la pena vivirlo. Generarse un espacio donde aprender a estar bien. Con mas o menos años, cada quien con sus debilidades, esas que todos tenemos. Saber que hay un espacio confiable, con red, donde puedo caer sabiendo que voy a ser atajado. Un lugar en el que hasta las excepciones saben, pero tardan en reconocerlo. Los abrazo con el alma desde el fondo del corazón. Los espero siempre. Liliana Marcela Pérez Villar. lilianamperezv@gmail.com

lunes, 23 de abril de 2018

ENFERMACIÒN: Enfermedad + informaciòn.

FURCIOS, si los hay…los hay. Y sucedió al darle una devolución en el consultorio a una paciente días atrás. Toda la sesión sintetizada en una sola palabra. ENFERMACIÒN= ENFERMEDAD + INFORMACIÒN. Ese exceso de palabras, explicaciones, datos, fechas, horarios, nombres propios, direcciones, tratamientos, números, sucesos, ese batir la mayonesa hasta estropearla que, lejos de sanar, termina empeorándolo todo, regocijándose en los padecimientos y agravando signos, síntomas y señales hasta el límite. Siempre la excusa que lo justifica todo, entonces las oraciones comienzan con “sí pero” o “no pero”. “A vos te va a matar el pero”, el “sìperismo” o el “noperismo”. Se hace tan difícil a veces, aceptar lo que acontece, que se trata de comprender, justificar, acomodar las cosas para poder asimilarlas de alguna forma. Cualquier pretexto suma a los mecanismos de defensas, palabras que no den espacio al silencio y sirvan para evadirse. Pero hay una…ahhhhhhhh…la mejor de todas…la maestría de la manipulación: la CULPA que, obviamente, siempre es del otro. Si dos mas dos son cuatro, cuatro y dos son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciséis…te espero en la lechería. O sea: la CULPA es tuya. Ese es más o menos el mecanismo. En esta seguidilla de películas del cine independiente que me tuvo tan ocupada en mis ratos libres los últimos días, el BAFICI, rescato una escena tragicómica para mi gusto, que desde lo dramático me llevó a sonreír de costado. An elephant sitting still, película china de competencia internacional de 4 horas de duración. Un personaje culpaba a la mujer que no cedía a sus deseos, por haber matado él a alguien, al sentirse frustrado por su rechazo. “Es tu culpa que yo lo haya matado por lo triste que estaba por tu rechazo”. Me pregunto, qué es lo peor que puede suceder si nos encontramos con lo que nos pasa. Si nos responsabilizamos de pensamientos, sentires, hechos…Sí, es verdad, no se puede cambiar el pasado, pero se puede leerlo de otra manera, se puede rescatar, reparar, regenerar, renovar y no desentenderse de lo acontecido sino todo lo contrario. La palabra es una forma de comunicar, expresar, elaborar, acariciar, conectar. El tema es cuando se convierte en un arma de destrucción masiva, una máquina de fabricar ruido o un velo para ocultar lo obvio y disfrazarlo de justificación. Muchas veces sucede que empezamos las clases con un estado de extenuación total. Alguien llega de pelear con el tránsito por Panamericana o con malhumor por temas laborales, falta de sueño, mucho trabajo, problemas familiares o de pareja, económicos…Cada quien con lo propio. Todos los encuentros son un reencuentro con lo esencial. Con el silencio interno. Con la interrupción de los diálogos internos. Parar la maquinita trituradora de seres de humanidad. Recordar. Detenerse. Parar. La Gestalt Gestaltum, (el Hacer sin Hacer Haciendo), El Wu Wei (no actuar, que no significa no hacer nada), dejarse mover. Y ahí volvemos al principio. Excesos. Mucho de algo. Muchos problemas, muchas carencias, gritos, quejas, disgustos, muchos cálculos para llegar a fin de mes, pero sobre todo MUCHA INFORMACIÒN QUE ENFERMA= ENFERMACIÒN. Es una información que ha dejado de lado las evidencias contundentes y lejos de informar, se olvida de la función social de comunicar para lograr una sana formación al menos algo objetiva de lo que acontece. Se utilizan datos que ofenden, incomodan, que de acuerdo con la fuente parecen historias diferentes. Palabras que descalifican, arengan, critican, donde todos tienen razón. Conversaciones donde todo parece estar teñido del mismo color, que pretenden llevar siempre al mismo molino cada sílaba que salga de la boca. Ya se ha olvidado que hay cosas que se hacen aunque no las haga nadie, y cosas que no se hacen, aunque las haga todo el mundo. Si el que lo hizo no me simpatiza… “ahhhhhhhh… al paredón! Qué desgraciado” y si me simpatiza... “Ahhhhh… "sus razones habrà tenido"... estuvo fantástico… qué talento!” y en el medio… cri cri…cri cri… zombies convencidos de tenerla re clara, lástima la cantidad de tontos que no se dan cuenta como SHOOOO de cómo son las cosas. Lo sorprendente es la capacidad de resistencia del ser humano. Todos cansados, enojados, cargando estandartes “en contra de”, separando, quejándose, gritando, guerreando, pero de hacer algo distinto… ah! Eso no, eso no. Porque el que tiene razón soy Sho y los demás son todos unos… ENFERMACIÒN. Enfermos por el mal uso de la información que es un criadero de neurosis para defenderse de la angustia, donde además de los mecanismos conocidos de represión, negación y proyección, se apela al desplazamiento y a la intelectualizaciòn cuando el exceso de palabras, hablada o escrita y la manipulación de la información hacen destrozos. ¿Saben qué pasa cuando abandonamos las excusas, las justificaciones, la lanza de la palabra hiriente, la lengua karateca, el mal uso de la comunicación? Nos conectamos con lo que verdaderamente sentimos. A lo largo de mi vida he conocido personas de quienes nunca pude escuchar algo cariñoso. Es como si sólo se les estuviera permitido descalificar. Ponen kilómetros entre su corazón y el corazón de quienes los aman. Y si excepcionalmente se les escapa algo afectuoso, es rápidamente opacado por algún “pero”. No conocen el halago, sólo la crítica hiriente. Cualquier caricia positiva es seguida por una caricia negativa. Viven una vida de enfermedad. Porque sus silencios no son una conexión con lo genuino, con su mas auténtico sentir, sino un retirarse a rumiar su ira no resuelta y justificarse ante su Dios. La cercanía afectiva los coloca en situación de riesgo. Sienten que pierden el control. ENFERMAN. Les recuerdo el horario de las clases: M:O:V:E:R:S:E: Movimiento Energético Expresivo Rítmico Sensible. Lunes 9:30 a 11 H Sábados 14 a 15.30 H Qi Gong (Chikung) Mièrcoles 19:30 a 21 H Los esperamos. “Lo que más recuerdo de él es que en su presencia, enmudecía. Ninguna palabra valía más que el silencio. Todo lo contrario. Cualquier ruido o sonido terminaba por quitarme la profunda intimidad del estremecimiento. Es que sí, me ponía más liviana, quería oír su respiración, el roce del aire sobre mi cuerpo cuando pasaba cerca, vivir el regocijo de su caricia deseada aún, sin tocarme. Su sola mirada me colocaba. No había dudas, ahorros, miedos. Sucedíamos en un mundo intangible. Un plano tan sutil, etéreo, pero para nada frágil. Su delicadeza exquisita fortalecía mi sensualidad. Quería volar. Con sus ocurrencias siempre lograba despertarme una sonrisa. Me deslumbraba su agudeza, su ingenio, su creatividad. Lo hacían fuente de inspiración y gracia. Tenía humor y me alegraba; ternura y me aflojaba; exquisitez y me asombraba. Vivía en una especie de trascendencia anónima. Instintual por momentos, mental y especulador también. Cuando él aparecía, mis pies caminaban sin tocar la tierra, como los monjes voladores. Me desplazaba sin peso dejándome mover por fuerzas que claramente, no pertenecían al plano de lo humano. Fui capaz de inmolarme por 5 minutos más a su lado. Me refugié en un desierto en guerra para aliviar el dolor que calaba hasta mis huesos por su falta. Nunca se dio cuenta. Me tenía al lado y no se dio cuenta. Le faltó coraje. Por eso huía. Mi presencia lo enmudecía. Dos esclavos del silencio. Amantes que se besan detrás de las cortinas. Pero los mejores amantes. Amor que se predica y se oculta. Mi mirada lo colocaba. Mi delicadeza exquisita fortalecía su sensualidad. Conmigo, él quería volar…y volaba. Se divertía con mis carcajadas, mis ocurrencias. Bailaba. Disfrutaba. Viajaba. Se traicionaba. Me traicionaba. Y yo…lloraba. Fin”.

domingo, 8 de abril de 2018

ESTO ES UNA RAMPA.
Ley Nacional N° 24.314 (Accesibilidad de personas con movilidad reducida) …se dispondrán en senderos y veredas en forma que no constituyan obstáculos para los ciegos y para las personas que se desplacen en sillas de ruedas... o por detrás del escenario a personas con discapacidad motora, se dispondrán los medios para salvar el desnivel, ya sea por rampas fijas o móviles, ...
Ley 962 “Accesibilidad física para todos”
RESPETALAS.VOS NO LAS NECESITÀS, PERO HAY GENTE QUE SÌ.

martes, 27 de marzo de 2018

GMO

Escribió una amiga celìaca desde Miami, contando algunos detalles que me parecieron interesantes debatir. Como toda celìaca, termina siendo especialista en alimentos, cocina y una suerte de detective privado perseguidora del “libre de gluten”. Encontrò una gran diferencia desde su última visita hace una año a su país de origen EEUU, en relación al abordaje de la comida. La celiaquìa es una enfermedad digestiva que daña el intestino delgado y altera la absorción de las vitaminas, minerales y demás nutrientes que contienen los alimentos. Los pacientes con enfermedad celíaca no toleran una proteína llamada gluten, que se encuentra en los cereales (trigo, avena, cebada, centeno) el famoso TACC. Pueden comer sin problemas alimentos frescos (carne, pescado, leche, huevos, verduras, frutas y frutos secos crudos). El síntoma típico es la diarrea. Otros síntomas incluyen distensión abdominal, fatiga, niveles bajos de hemoglobina (anemia) y osteoporosis, dolor en el abdomen o articulaciones, ardor en el pecho, eructos, flatulencias, grasa en heces, indigestión, náusea o vómitos, desnutrición, fatiga o pérdida ósea, calambres, erupción cutánea, intolerancia a la lactosa, picazón o pérdida de peso, crecimiento lento o pubertad tardía. Muchas personas no presentan síntomas. Parece que en esta cuestión de modas en relación a los criterios sobre alimentos, medicinas, vacunas etc., las cosas vienen cambiando a una velocidad desmedida como de costumbre, por unos centavos más en los bolsillos de 4 o 5 especuladores mundiales de turno. Aquellos que por razones de salud estaban habituados a los rótulos de Gluten free, ahora encuentran que son mas difíciles de encontrar que apenas un año atrás. Esto hablaría más del mercado actual de EEUU que de Europa, donde aparentemente habría mayor cuidado y control sobre el tema. También estaría siendo más difícil encontrar productos Fat Free (libres de grasas, descremados) más allá del campo de los lácteos. Resulta que ahora todo es Non GMO, (genetically modified organism) siglas en inglés para identificar los organismos genéticamente modificados. Es decir, aquellos organismos cuyo material genético ha sido alterado con ingeniería genética y, a su vez, son la fuente de los alimentos genéticamente modificados o lo que se conoce como alimentos transgénicos. Muy difícil de separar de Monsanto, principal productora de semillas transgénicas en el mundo y beneficiaria de los primeros permisos de siembra experimental de maíz transgénico. Uno de los grupos que mayor fuerza ha ganado es el Non-GMO Project, que se encarga de rotular con un sello a los productos no modificados genéticamente y así facilitarle al consumidor la selección al comprar sus alimentos. De esta forma, la mercadería expuesta en supermercados luce más tentadora, ilusoriamente más “sana” y hasta más limpia. Bueno, esta simetría, brillantez y tamaño indicarían exactamente todo lo contrario. Más allá del aspecto, les daría una vida mas larga y los protegería contra las plagas. Se han hecho infinidad pruebas. Yo misma he dejando dos choclos (Mazorca de maíz) a campo abierto toda la noche. Uno transgénico. Adivinen què? Uno permaneció entero y plastificado, el otro...buen provecho. Pueden probarlo con manteca y margarina y después me cuentan. Ni las hormigas quieren la margarina, que encima nos la han vendido por más “sana” que la manteca. Aunque no es necesario ser celìaco, puede existir una intolerancia, una sensibilidad no celìaca al gluten (SGNC) que incluye todos los signos, síntomas y señales del síndrome del intestino irritable (SII), antiguamente llamado colon espástico, colon nervioso o colon irritable y suelen confundirse. Los síntomas incluyen dolor, calambres o molestia y distensión abdominal, cambio de hábito de defecación: diarrea y constipación, exceso de gases, incapacidad para evacuar intestinos, indigestión, necesidad urgente de defecar o náusea, ansiedad, depresión, molestia, pérdida de apetito o síntomas aliviados al defecar. Podríamos incluir los grandes engaños de los alimentos “sin azúcar” o “sin agregado de azúcar” para prediabèticos y diabéticos, la enfermedad del siglo que tanto ha crecido en los últimos tiempos y el mito de creer que son mas beneficiosos que los comunes. El contenido total de los carbohidratos puede ser aún peor en los productos marcados como “aptos”, que pueden subir la glucemia inesperadamente. Sin azúcar no significa sin carbohidratos. Por otra parte, los que estèn interesados pueden averiguar sobre el ACIDULANTE (INS 330), el ESP), (INS 4150), el Conservador (Benzoato INS 202) , el Edulcorante (Estiviòsido) y el conocido JMAF (jarabe de maíz alta fructosa). ¡Qué decir de las tramposas sales “marinas refinadas”! Han sido sometidas a un proceso de refinación industrial que pasa por altísimas temperaturas que modifican su estructura y reducen sus contenidos nutricionales. La blanquean e incluyen sustancias para convertirla en un producto “limpio e higiénico” y que se deslice fácilmente por los agujeritos del salero. Otras sustancias resultantes del yodo, el coaluminato de sodio, el fluoruro de bicarbonato sódico, cantidades tóxicas de yoduro de potasio, dextrosa, carbonato cálcico, agentes antiaglutinantes y derivados del aluminio. La consecuencia es un producto que se aleja de la sal natural rica en minerales, que es más destinada a fines industriales que alimentarios. ¿Seguimos? Ahì aparece el Non GMO. Pero hay una cualidad humana que carece de sigla y tiene que ver con el CRITERIO y la PRUDENCIA. Es menos cómoda que meter bolsitas en un changuito de compras, tal vez menos práctica y un poco más trabajosa. VOLVER A LO NATURAL dentro de lo que la manipulación de los intereses económicos y del PODER nos permita. Es verdad que los productos orgánicos son más caros. Pero aún más caros son los remedios y sus efectos secundarios. En la medida de las posibilidades de cada uno, plantar (yo planto en macetas porque no tengo terreno), utilizar filtros de agua (mamà hervía el agua en la costa porque dudaba de su procedencia) lo cual es algo posible a falta de filtros. Si tu poder adquisitivo te lo permite, hoy filtran hasta los metales pesados. Reducir la ingesta de sal y azúcar, aún estando sano, más si tu salud así lo requiere. Siempre ingerimos sal y azúcar en cualquier cosa que compremos, bollería, embutidos, enlatados, delivery de cualquier cosa, helados… No corremos ningún riesgo de estar en baja en ninguno de los dos. Sin ser celìaco, reducir el consumo de harinas refinadas e ingerir mejor integrales y de ser posible, cocinar en casa. Es una cuestión de organización. Dedicarle a nuestra alimentación el tiempo que se merece. En la elección de los productos al hacer las compras, en la plantación, en la manipulación, preparación y cocción. Averiguar con tu responsable en salud si estás en condiciones de hacer ayuno, por ejemplo una vez a la semana, para dejar descansar a tus órganos internos y entrar en otros estados físicos y energéticos. Conectar con los planos más sutiles. Recordar que para celebrar algo con amigos o familiares, no es necesario matarse comiendo. Podemos cuidarnos entre todos. Podemos convertirnos en nuestro propio Non GMO. Aún sabiendo que somos fumigados continuamente, que nuestra comida está siendo envenenada, el agua (merecería un blog aparte) digamos…asesinada, los animales de consumo inyectados y deformados impiadosamente, aún así, podemos hacer mucho. Recuperemos el criterio. Consagremos los alimentos y seamos agradecidos de tener un bocado para llevarlo a la boca. Hay quienes no tienen esa posibilidad. Compartir. Y esperemos a ver qué nos dice la moda el año próximo y qué sigla se crearà esta vez. Desde el alma y con el corazòn. Liliana Marcela Perez Villar. lilianamperezv@gmail.com https://www.facebook.com/Anamcara-Centros-de-Energ%C3%ADa-51043297182/?ref=bookmarks