miércoles, 17 de abril de 2019

CENTRO MEDIO O PLEXO SOLAR

Ingresamos esta semana al Centro Medio o Centro del Plexo Solar. El Palacio de las Emociones que como una puerta se abre o cierra, se traba o es espacio de corrientes de aire emocionales, en relación directa al grado de acorazamiento o libertad de expresión que experimente. Cuando transitamos un Centro en ANAMCARA, tratamos de aplicarlo en relación a todas las actividades y abordajes en los que trabajamos, de ser posible. Por supuesto que cada alumno, cada paciente, tiene un perfil, una historia y una Dramática Relacional Interna diferente, así como una realidad, un entorno, y matrices de aprendizaje diferentes. De todas formas, esto nos permite trabajar más minuciosamente los distintos aspectos y áreas que probablemente, se escabullirían para ponerse “a salvo” y así poder seguir repitiendo sin aprender. Por lo tanto, se evitaría la maravillosa experiencia de atreverse a CAMBIAR, tal vez no las situaciones, pero sí los anteojos con los que vemos las cosas, esa miopía de lo APRENDIDO Y ADQUIRIDO SOCIOCULTURALMENTE. Lo IMPUESTO DESDE AFUERA que va anulando lo LEGÍTIMO DEL SENTIR DE CADA SER. Y así, las situaciones también se transforman. Desde el trabajo corporal de M.O.V.E.R.S.E. (Movimiento Energético Expresivo Rítmico Sensible) nos sintonizamos, nos conectamos con este Mundo Interno, valiéndonos de la MÚSICA, el MOVIMIENTO y recurriendo a los PUNTOS DE APOYO DE CADA CENTRO. Estos estímulos, si son instrumentados adecuadamente, actúan como motivadores que liberan o al menos nos muestran la dificultad de liberación. Lo cual es igualmente importante, ya que marca un camino a seguir hacia su resolución y a través de los SENTIRES Y SENSACIONES, ayuda a conocerse y expresarse. Todo el sobrepeso ENERGÉTICO que carga el SER históricamente hablando, se va limpiando, despojándose de aquello que ya no tiene que ver con el HOY y por el contrario, desactualiza los recuerdos y descompensa el IR. Las añejas TENSIONES se van disolviendo y al situarnos más cómodos y livianos en el PRESENTE, el MEDIO nos induce al CAMBIO. Cuando vamos a una fiesta o nos empezamos a mover espontáneamente al compás de una música, siempre lo hacemos desde el CENTRO MEDIO. En la medida que vayamos limpiando esas EMOCIONES ESTANCADAS, esas VIVENCIAS que han dejado su huella en el pasado y siguen adheridas como el moho a nuestra energía, generaremos espacio para nuevas experiencias más bellas, de ser posible y más auténticas. Experiencias de AMOR, RESPETO Y HUMILDAD. Si leyeron el Blog del Centro LARÍNGEO, ya estarán más familiarizados con él, como para asociar de qué manera puede interferir lo socio-cultural, el entorno, la familia, el barrio, el país…en esa interacción mundo interno-mundo externo, abriendo o cerrando la puerta para la expresión-liberación de los bloqueos energéticos, hasta materializarlos en tiempos de ENFERMEDAD. Es tarea ardua darse cuenta de los costados oscuros a trabajar. Pero sin lugar a dudas, es mucho más difícil vivir en la ignorancia o el desconocimiento de la propia esencia. Esas películas que se terminan proyectando a otros, como si todo fuera un telón en blanco donde volcar aquello de lo que no se puede, no se sabe o no se quiere hacer cargo. A veces se pierde toda la vida en un esfuerzo sobrehumano de tapar fallas o vulnerabilidades, que en realidad, se hacen más evidentes cuanto mayor sea el esfuerzo por disimularlas. Y lo que es peor, el EGO no acepta que las descubran y se defiende con unos acorazados deseos de venganza, tan destructivos para unos, como para otros. Bien vale la pena comprometerse con ello, como para no andar por la vida presumiendo de lo que se cree ser y lastimando sin mirar a quien.
Te esperamos para trabajarlo juntos. DESDE EL ALMA Y CON EL CORAZÓN. Liliana Marcela Pérez Villar lilianamperezvillar@gmail.com

CENTRO CARDÍACO

Ingresamos esta semana al Centro Cardíaco. Les cuento algo sobre nuestro trabajo en estos días. “The Power of Love”. El Centro Cardíaco está relacionado con el cuerpo afectivo, con la vida de relación. Es el exponente máximo del AMOR y la VOLUNTAD. Habitualmente se recurre a dichos populares en relación al corazón, para expresar lo que se siente. Son las emociones de los afectos. “Le partió el corazón”; “tengo el corazón destrozado”; “Siento una opresión en el pecho”; “Se murió de pena o de disgustos”, refiriéndose a un infarto. "¿Para què me curaste cuando estaba herido si hoy me dejas de nuevo el corazòn partìo"? (Alejandro Sanz). El EMPERADOR, como lo llamamos en la Medicina China, es mucho más fuerte de lo que parece, físicamente hablando. En cambio, tiene una gran fragilidad a la hora de los sentires y es más factible que se vea afectado por este motivo y termine finalmente, manifestándose en el cuerpo físico. El Centro Cardíaco (o Chakra del Corazón) actúa como vehículo en la vía del AMOR. Su glándula endócrina es el Timo, un órgano pequeño ubicado en la parte superior del pecho, por debajo del esternón. Se encarga entre otras cosas, de rechazar las infecciones. El timo era conocido por los antiguos griegos como θυμός (thumos) que significa corazón, alma, deseo, vida probablemente por su ubicación, "cerca de donde se localizan los sentimientos". Fíjense que cuando estamos hablando y decimos “yo”, generalmente llevamos la mano hacia el pecho, más precisamente allí, donde está el timo, que actúa como un sello de nuestro SER, de nuestra esencia. Es como imprimir nuestra huella afectiva desde ahí. Cuando decimos “te amo con todo mi corazón”, “mi corazón está en tus manos”, “estás en lo más profundo de mi corazón”, o cuando osamos decir “tu corazón está en mi corazón y sé que el mío está en el tuyo” lo decimos como la más sublime manifestación de nuestro más auténtico sentir. Por eso, cuando este centro no está acorazado, que es algo así como atrincherado, protegido, blindado y resguardado, tendemos a acercar a quienes amamos hacia nuestro pecho y abrazarlos. Acortamos la distancia corporal, el campo magnètico y así los sentimos más íntimamente. ¡Hasta con una foto! La besamos y la apoyamos sobre el corazón, significando el afecto, como si acercáramos a quien no está físicamente, hacia nosotros. ¡A nadie se le ocurriría ponerla sobre un pie o en la espalda! Y esto no significa que el sentimiento esté solamente localizado allí. Por eso, cuando abrazamos y cobijamos a alguien o algo, el sentimiento nos abarca totalmente, porque para eso está el cuerpo Afectivo o Relacional, equivalente al Centro Cardíaco, que nos envuelve por completo, integralmente. Cuando “damos el pecho a un hijo” rebozamos de AMOR y hay una gran necesidad de mirarse a los ojos, que son las ventanitas del corazón. La mirada entre madre e hijo/a, da un sostén y un colchón afectivo tan importante, que puede condicionar favorable o desfavorablemente tanto a la relación como al desarrollo afectivo futuro de ese bebé. Si hacemos referencia al AMOR cristiano, imágenes, oraciones y cuadros: “Nos ha amado a todos con un corazón humano. Por esta razón, el sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cf. Jn 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo...del amor con que el divino Redentor ama continuamente al eterno Padre y a todos los hombres (Pío XII, Enc."Haurietis aquas": DS 3924; cf. DS 3812)”. Es el ejemplo supremo del AMOR abnegado, magnánimo y desinteresado. También escuchamos decir que “hay que ponerle el pecho a las balas” y “sacar el pecho” para tomar coraje. Esta insistencia en la crianza de los chicos, así como se les inculca a los soldados a empuñar armas, espadas, usar uniformes, como educar en la idea de esconder o por lo menos no demostrar lo que se siente, va generando defensas que deforman más que formar. Hay generaciones enteras de seres muy duros, rígidos, con muchas dificultades para demostrar abiertamente sus sentires. Países, pueblos, culturas enteras acorazadas afectivamente con dificultades de expresión de los sentimientos. Está “mal visto”. Es más importante conservar una imagen no genuina, pero socialmente aceptable, que termina generando enfermedad, debido al estancamiento energético de algo que sería tan maravilloso para todos. Es interesante tener en cuenta cómo interfiere el desarrollo exagerado de la musculatura en la manifestación del AMOR. Es el caso de los físico-culturistas por ejemplo y no es mi intención herir susceptibilidades, por favor. Aquellos que priorizan el desarrollo muscular, crean una especie de barrera, de distancia afectiva, y es muy difícil encontrarles un pecho tierno, cálido, donde relacionarse con ternura. Aunque es muy posible que desarrollen más su fuerza y lo que se conoce como “auto-estima”, palabra que no me termina de cerrar demasiado. Desarrollan crecimiento o evoluciones desproporcionadas de los diferentes Centros y eso genera desarmonìa. Convengamos que lo opuesto del AMOR no es el ODIO, sino el MIEDO. Y la desactivación, está más relacionada con la INDIFERENCIA o falta de VOLUNTAD. En estos aspectos negativos estará poco evolucionado o desarrollado y nos complicará bastante nuestra vida afectiva o relacional. Pero recuerden que siempre se puede trabajar, desarrollar y lo más importante, SOSTENER. Desde la RESPIRACIÓN, el MOVIMIENTO y el trabajo de los puntos de apoyo del Centro, vamos disolviendo estas corazas, NO ROMPIÉNDOLAS! Lo que sería perjudicial. Las costillas son una gran protección para el órgano más importante del cuerpo, pero si hay rigidez, en lugar de actuar como defensa, se convierten en una jaula de la cual es muy difícil salir. M.O.V.E.R.S.E. estimula a abandonar la desconfianza, tal vez por experiencias de vida poco felices, y comenzar a conectarse de a poco, con los aspectos positivos con libertad, entrega y confianza. Ayuda a recordar que somos seres SENSIBLES, a recuperar la ALEGRÍA, y mantener encendida la llama del FUEGO ETERNO, CONSUMADO, NO CONSUMIDO. Esa PASIÓN que nos hace IR, por el camino de los IDEALES, perseguirlos, considerar a los OBSTÁCULOS sólo como referentes que nos ponen o sacan de situaciones para indicarnos el camino. Sencillamente…AMAR. Me interesa especialmente en este BLOG, recordarles qué significa M.O.V.E.R.S.E. (Movimiento Energético Expresivo Rítmico Sensible). Hoy más que nunca, desde el alma y con el CORAZÓN. Liliana Marcela Pérez Villar. lilianamperezv@gmail.com