martes, 12 de enero de 2016

LO PENDIENTE


Y a veces, parece que todo lo que más amamos o quienes más amamos en la vida, termina por alejarse, por poner distancia. Y si no, pregúntenle al amante enamorado/a, que yace al lado del cuerpo inerte de su amado, a la espera de la caricia que no llega, del deseo agotado, del beso forzado, de la mirada cómplice, del gemido apasionado.
Pregúntenle a tantas Penélopes o Penélopos, que tejen recuerdos de una noche de amor eterno y una falsa promesa de volver, de no desaparecer.
Pregúntenle al amigo/a que no logra encontrar esa media que le calzaba como ninguna, que busca y busca razones, explicaciones que justifiquen la ausencia, el alejamiento, la distancia, la …ofensa? . El amigo/a que como un perro fiel espera junto a la ventana la llegada de su Amo Amor, día a día, mes a mes, año tras año.
Pregúntenle a una madre, que espera la llegada del hijo en una noche de juerga, al volante de su auto nuevo, a las 5, a las 6, a las 7 de la mañana…
Pregúntenle a quien espera en la puerta de la Sala de Guardia de cualquier Hospital, esa noticia que no quiere escuchar, que no puede escuchar.
Esas noches, las noches más largas. Esas palabras que ansiamos oír toda la vida y no se dicen. Lo PENDIENTE. En esos amantes “fugados”, en esos amigos “ofendidos”, en esos amores “desertores”, en los familiares resentidos, en esas promesas que no se pudieron sostener, en la indiferencia de las esquizofrenias afectivas, en el interjuego de los apegos y desapegos,
Por esa “puta costumbre” (Cacho Castaña) de “cosificar” gente, afectos y amores, lo PENDIENTE, siempre lo PENDIENTE, manejándonos la vida. Encadenados a lo que fue de una forma y ya no es, se deshizo, agonizó, expiró, caput…o por lo menos, cambió, mutó, se transformó o transmutó. Parece que sólo se puede amar la forma. Cuando ese “hermoso lunarcito que tienes junto a tu boca, Dolores” se convierte por arte de magia en “Salí con esa verruga asquerosa” la forma… le ganó al amor. Cabría preguntarse si alguna vez, todo esto fue real. Si todo esto sucedió entre seres reales o si sólo fue una película proyectada sobre una pantalla en blanco, o sea, un fantasma. ¿Nunca tuvieron la sensación de no haber estado en una relación, sino haber sido lo que otro vio en ustedes? Tanto las virtudes como los defectos, nunca les pertenecieron. Porque nunca estuvieron allí. “¿Qué ves cuando me ves?” Lo que veo cuando me veo.
Lo PENDIENTE. Lo pendiente nos impide levar anclas y navegar. Poner rumbo nuevo. Nos hace sucumbir en uno de los peores inventos de la mente: LA CULPA. Esa CULPA que comienza, por allá lejos y hace tiempo, con el MIEDO, miedo a perder a los seres que creemos que nos aman, miedo a perder la razón, miedo a perder PODER, ansiedad…Lo PENDIENTE que hace que ese MIEDO se disfrace de BRONCA, ENOJO, DESEOS DE VENGANZA. Lo PENDIENTE que hace que esa IRA se convierta en CULPA, por no haber hecho o por haber hecho…y lo PENDIENTE que hace que esa CULPA termine en la mamá de todas las enfermedades actuales, con todos los galardones y honores: LA DEPRESIÓN.
Muchos de nosotros, hijos de la era del Psicoanálisis, ya hemos aprendido que podemos sacar un pie afuera y dejarnos de anal- izar y anal- izar, una y otra vez todas estas cuestiones. Hemos aprendido que una cosa es comprender y otra, muy distinta, es buscar excusas para justificar la falta de compromiso con la vida, el AMOR, el respeto, la cortesía, la amabilidad, la generosidad, el servicio. Una excusa para no hacer lo que hay que hacer. Para eternizar los dolores, que no entendemos porqué no aflojan.
¿Se puede ser feliz a costa del sufrimiento de los demás? ¿Se puede castigar con silencios, ausencias, frialdad, indiferencia a quien, alguna vez, se dijo AMAR? Sería mucho mas honesto asumir la propia incapacidad de AMAR, que atribuirle virtudes a alguien cuando lo necesitamos y llenarlo de defectos después, cuando se siente la presión de la jaulita que encarcela y que hace perder al pajarito o pajarita que pasó por la esquina “por tener que quedarse en la jaula”.
Los caminos son para andar, no para instalarse. Pero hay que buscar la forma de saber estar. Aprender a perseverar. No se puede tirar por la borda toda una vida compartida por algo no gustó o se desacomodó o porque mi mujer engordó después de la menopausia o Pepe se quedó pelado… “Ya no sos más mi Margarita…”
Repasen la secuencia: MIEDO- IRA-CULPA- DEPRESIÓN. Identifiquen por donde se ubican. Y trabajen con lo PENDIENTE. Desatando nudos que los atan al pasado. RECONSTRUIR LOS RECUERDOS Y PONERLOS AL DÍA NOS PERMITE SEGUIR AMANDO. SIN RENCORES. En cambio, QUEDAR APRISIONADOS EN ASUNTOS PENDIENTES, SEPARA, ENFERMA, DESTRUYE.
DENSE LA OPORTUNIDAD DE COLOCAR LA ZANAHORIA DE LOS IDEALES POR DELANTE Y PERSEGUIRLA. ES LA MEJOR MANERA DE DESMATERIALIZAR AL AMOR, QUE COMO ESTÁ PLANTEADO EN ESTOS MOMENTOS, ES UNA DOMESTICACIÓN DE LOS AFECTOS, UNA CARRERA DE MANDOS, UN ASESINATO A LA UTOPÍA, UN JUEGO DE DOMINADO-DOMINADOR.
AMAR ES SOÑAR CON UN MUNDO AMOROSO Y CONVERTIRNOS EN ÉL EN UN ACTO DE ARROJO, FE, SOLIDARIDAD Y ENTREGA COMPROMETIDA.
Ahí comprenderemos que lo que amamos no se aleja. Somos nosotros los que nos alejamos, poniéndonos y sacándonos de lugares, situaciones y relaciones, por nuestros miedos, luego nos enojamos para justificarnos, después nos sentimos culpables y así, viene la Depresión. Pero en ese punto, ya es muy difícil salir solo. Hay que saber pedir ayuda y sobre todo, hay que saber a quién pedírsela. Pero eso…lo dejamos para otro día.
Desde el alma y con todo el corazón.
Liliana Marcela Pérez Villar. fb: https://www.facebook.com/Anamcara-Centros-de-Energ%C3%ADa-51043297182/?fref=ts

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